sábado, 30 de noviembre de 2019

EXCURSIÓN ESCOLAR : (VI)

Posiblemente nuestro pueblo fue bautizado San Sebastián en el Camino de Santiago - Hasta el siglo XI no hay constancia escrita de su nombre.- La ermita, iglesia y monasterio del Antiguo.

¿Pero cuándo comenzó a llamarse nuestro pueblo San Sebastián? Dejemos correr los años hasta que llega el 900 de la era Cristiana. Entonces es fama que San León, obispo de Bayona, vino a evangelizar a aquellas gentes de la Artiga y de Urgull. Tan tardía introducción del cristianismo se explica por la falta de núcleos de población de alguna importancia en esta parte del país.
De 980 -aunque la copia existente sea de fines del siglo XI o comienzos del XII- es la Carta de Arsio, también Obispo de Bayona, donde se cita a "Sanctum Sebastianum". De mediados del siglo XI, aunque aparezca fechada en 1014, es la Donación de Sancho el Mayor de Navarra al Monasterio de Leyre en que asimismo aparece el nombre de San Sebastián, y desde el año 1101 será su confirmación y nueva donación otorgada por Pedro I de Navarra especificando "illam ecclesiam Sancti Sebastiani qui est in litore maris, in finibus Ernani".
Tenemos, pues, que del siglo X al XI se usa y generaliza el nombre de San Sebastián, seguramente unido a una ermita, pequeño monasterio o parroquia rural, en torno a la cual como centro religioso discurriría la vida económico-social de las gentes que poblaban estas tierras a un lado y a otro de la desembocadura del Urumea.
Pero,¿quién trajo hasta aquí el nombre del mártir romano que sirvió para bautizar a nuestro pueblo? Esto ya es más fácil de suponer o de imaginar: a comienzos del siglo IX la Santa Sede distribuye por la Cristiandad bastantes reliquias de santos enterrados en las catacumbas romanas; entre 827 y 830 llegan a la Abadía de San Medardo en Soissons (Francia) las de San Sebastián y muy pronto su culto se extiende llevado por los peregrinos que caminaban hacia Santiago de Compostela, ya que descubierto en 813 el sepulcro del Apóstol pronto atrajo la devoción de los fieles que no pudiendo ir a los Santos Lugares llegaban hasta la antigua Ira Flavia para ganar indulgencias y gracias espirituales.
No es que los principales caminos de peregrinación a Santiago pasasen por nuestra tierra, pero sí otro de menor importancia que a modo de atajo entraba en España por Irún, cruzaba el Urumea por Astigarraga y seguía por Hernani, Tolosa, Segura y el puerto de San Adrián hacia Álava; camino que también seguirían los trajinantes puesto que en esa época el comercio europeo, sustituyendo al comercio árabe, comenzaba a surtir a Castilla. Pero había también otra ruta marginal que tras cruzar el Urumea pasaba por Ayete a Venta Berri, atravesaba la regata de los Juncales, subía a Igueldo y faldeando Mendizorrotz seguía por Orio, Zarauz y Zumaya, hacia Vizcaya.
Llegados por uno u otro camino, los peregrinos o los mercaderes, traen hasta aquí el culto a San Sebastián, protector contra la peste y las epidemias, cuyo nombre tomará la ermita, monasterio o iglesia del Antiguo existente en la parte baja de la Artiga, nombre que andando el tiempo se extenderá al grupo de casas de pescadores agrupadas junto al puertecillo formado al abrigo de Urgull.

LECTURA: 
"Historia Eclesiástica de San Sebastián" (1951). RAMÓN DE INZAGARAY, Pbro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario