sábado, 6 de enero de 2018

Puntualizaciones personales (I)

LA VOZ DE ESPAÑA.
04.01.1968
Puntualizaciones personales, dictadas por la experiencia, sobre una encuesta cerca de nuestros problemas turísticos.

LA IMPOPULARIDAD DEL FESTIVAL DE CINE, LA FALTA DE VIDA NOCTURNA Y LA DIFICULTAD DE LA COORDINACIÓN.

De salida permitanme confesar mi temor o recelo a encuestas y estadísticas. Y no es que uno pretenda hallarse en posesión de la verdad. Pero ocurre, con mucha frecuencia, que a veces las opiniones, dignas de todo respeto, llevan un matiz de tan a alegre como bienintencionada ligereza, bien por desconocimiento de la cuestión que se comenta o por sujeción a un criterio de estrecha mira personal. Y aún en este segundo caso se dan desconcertantes sorpresas.
Así, por ejemplo, en relación con el Festival del Cine, leí la opinión de un comerciante, propietario de un establecimiento de regalos situado en zona que pudiéramos denominar "adinerada" que expresaba rotundamente "que los seguidores de la Vuelta Ciclista a España dejaban más beneficio al comercio donostiarra en sus breves horas de estancia en la ciudad, que todo el Festival del Cine en sus diez días de duración".
Realmente sorprendente. Porque los seguidores de la Vuelta lo son los periodistas que hacen la información, los elementos técnicos de la misma y los conductores y personal de la caravana publicitaria. Nuestros compañeros de profesión nada más llegar a San Sebastián se dedican a redactar sus crónicas y transmitirlas telefónicamente, los técnicos se reunen para establecer las clasificaciones y suponemos que los "publicitarios" revisarán el estado de sus vehículos sin olvidar que dicha caravana suele aparcar con fines de exhibición.
La Vuelta suele llegar hacia las seis de la tarde y sale al día siguiente alrededor de la media mañana. Es decir, que virtualmente esos seguidores en el mejor de los casos sólo disponen de tres horas, según el horario del comercio, para "dejar esos beneficios" que proclama el muy respetable opinante. Y conste que les excluimos el tiempo que puedan tardar en adecentarse tras la llegada y el de los preparativos para su salida.
Con el menor sentido de lógica uno estima que cualquier cena de las que organizan las delegaciones asistentes al Festival, superan el beneficio que aportan esos seguidores ciclistas.
Cenas a las que asisten alrededor de 300 invitados y la totalidad de cuyas viandas es perogrullesco suponer se obtienen en nuestra ciudad, porque a nadie de esas delegaciones hemos visto todavía llegar con los pollos y las langostas debajo del brazo. Y el de alimentación suponemos que también es un comercio. Las pancartas, la pintura de los anuncios también se compran aquí. Y los ramos de flores con que se obsequian a las "estrellas".
Hay trabajos de imprenta, hay camareros que trabajan horas "extras", hay músicos que amenizan esas cenas.Sin embargo la opinión mencionada es bien rotunda. A pesar de que creo que ha quedado suficientemente explicado el brevísimo plazo de que esos seguidores disponen para efectuar sus compras que ateniéndonos a tal juicio habríamos de creer masivas.

La impopularidad del Festival.

¿El por qué de esa opinión?
Enseguida topamos con la respuesta: la absoluta impopularidad del Festival del Cine de quien casi creemos con sinceridad no es indiferente a la mayoría de los donostiarras, sino realmente molesto.
Hasta tal punto que para muchos su supresión -¡dos millones y medio de pesetas de ahorro para las arcas municipales!- vendría a ser algo así como la panacea ideal para todos los males que afectan a la ciudad en su administración. Utopía como pensar que sin Festival íbamos a tener mejor alumbrado, impecable pavimentación y desaparición de todos los problemas de los barrios.
Pero el Festival nació bajo el signo de la impopularidad y no hay quien consiga desposeerlo de tal lastre. Que resulta, en opinión personal, totalmente injusto, que es una notoria falta de donostiarrismo -que nunca debe reducirse a las tamborradas y a las "cashuelas"- que es un lanzar piedras sobre el propio tejado, pero es una verdad inamovible. Con una convicción también personal: si algún día el Festival cambiara de sede sería entonces el lamentarse, el gimotear, el condolerse porque se nos llevaran algo muy nuestro.
Y es que en San Sebastián hay una estrechez de miras. Se va siempre a la conveniencia particular. Los vecinos de la plaza del 18 de Julio en uso de un derecho que nadie les discute presentaron una protesta oficial contra la celebración de los Festivales de España en dicho lugar.
Resultado: se admitió la protesta y dichos festivales hubieron de ser trasladados adicionándolos a la Quincena Musical, al Teatro Victoria Eugenia donde el reducido aforo obligaba a una elevación de precios fuera del alcance de los económicamente débiles.
Consecuencia: nuevas protestas pero ahora por causas totalmente distintas. Y ya se que los vecinos de la plaza del 18 de Julio argumentarán enseguida que si yo viviera en ella no opinaría así. Como lo hicieron los del Paseo del Árbol de Guernica por dos simples verbenas que hace años organizó, creo recordar, el Lagun Artea, los hoteles de la plaza de Zaragoza por las fiestas sanmartindarras de la Peña Anastasio, y así podría dar una amplia referencia. Lo cual resulta totalmente paradójico cuando se habla de falta de "vida nocturna"

La vida nocturna.

También en este aspecto se opina y se estadística con mucha alegría. No son, en efecto, demasiadas las salas de fiesta que existen en nuestra ciudad. Pior esa misma razón, lógicamente las pocas que funcionan debían hallarse llenas todos los días. Pues en plena temporada veraniega podemos certificar que en La Perla y su "Tablao" se han dado muchas noches en las que no había más de un centenar de personas asistentes a los festivales. Que el Real Club de Tenis hace varias temporadas que anuló sus orquestas, que desapareció la "boite" del Real Club Náutico, después de no pequeños esfuerzos por cimentarla y darle prestigio a base de excelentes atracciones y buenas orquestas. La cuestión es, pues, reversible: no hay vida nocturna porque no existen quienes hacen vida nocturna...salvo en contadas ocasiones, como días festivos o vísperas de éstos. Y pregunten en esos locales nocturnos que sería de ellos muchas noches de no acudir grupos de turistas extranjeros.
Entrar ahora a analizar las causas de esa falta de vida nocturna nos llevaría a una serie de estudios que quedan lejos de este trabajo.
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miércoles, 3 de enero de 2018

Ahora que estamos solos (y III)

LA VOZ DE ESPAÑA.
03 de ENERO de 1968
Ensayo de balance sobre los resultados adquiridos a través de una encuesta.

Que puede hacerse para mejorar el veraneo en San Sebastián.

Hecho el resumen de este inestimable dossier de UNIDAD en torno a los problemas y realidades del verano donostiarra, nos toca ahora ensayar un balance sobre los resultados adquiridos. Un balance que vamos a realizar, en principio, siguiendo los mismos temas examinados por UNIDAD.

Alimentación.

El problema me parece más complejo; el tema está necesitado de un estudio más profundo. Opino como Gulliver, de ABC, en su editorial del día 19: "No debemos decir a los españoles que se resignen a ser pobres con una austeridad miserable dentro de una Europa rica. Tienen derecho a vivir cada vez mejor y hay recursos para no enarbolar el sacrificio como única bandera".

Turismo.

En estos diez últimos años el turismo ha pasado de un millón de extranjeros a diecisiete. Hoy es, en frase muy gráfica, nuestro primer producto de exportación.
Sin embargo, la realidad del turismo guipuzcoano no responde a este salto espectacular: nuestro porcentaje de aumento en el negocio turístico es mucho más modesto.
Esto hace que hoy sintamos muchos la necesidad de un planteamiento nuevo, dejando al margen la nostalgia por el pasado. Un planteamiento no ya a escala provincial, sino a escala regional. Necesitamos también nosotros un Concilio: el Concilio turístico de la Costa Verde.
El extranjero y buena parte del nacional buscan hoy en sus vacaciones veinte días de sol.¿Qué es lo que nosotros podemos ofrecerle a la hora de su elección? He ahí el tema del Concilio.
Decir que San Sebastián se ha transformado en industria y que el turismo ocupa un segundo rango es enfrentar dos mundos que, lejos de estar encarados, se condicionan mutuamente. Sigo creyendo que un incremento poderoso en el turismo tendría una repercusión inmediata no sólo en el comercio de la ciudad, sino en la industria que lo abastece, es decir en la comunidad guipuzcoana entera. No se trata aquí de pronunciar un acto de fe en la misión de nuestra ciudad, sino de tomar conciencia nuevamente de nuestras posibilidades turísticas.

Festival de Jazz.

Decía Javier de Arce que el Festival había que dejarlo porque, por una parte, da satisfacción a los aficionados y, por otra, da un prestigio a la ciudad sin que le cueste un céntimo. Esta opinión revela una enorme sensatez y pone las cosas en su sitio. Lo que me parece una afirmación gratuita es decir que el festival donostiarra supone hoy la avanzadilla del jazz nacional: esto es querer minimizar  movimientos tan importantes como el catalán, por ejemplo. La idea de querer transformarlo en festival nacional responde más al entusiasmo de unos pocos que a la realidad de las cosas. Con una inteligente campaña de publicidad y las aportaciones señaladas por la encuesta puede adquirir el festival verdadera categoría y financiación propia.

Festival del Cine.

El cine ha sido durante muchos años un mero espectáculo de evasión. Hoy es un arte con entidad propia, como puede serlo la música o la danza.
En el cine, como en el teatro o la obra literaria, se juegan todas lasa bazas de la creación artística: la intención estética, la intención humana, la intención científica, la intención social.....
El cine es, sencillamente, una expresión artística nueva. Un arte nuevo. El arte de nuestro tiempo.
Si se hubiera creado una Quincena Cinematográfica Donostiarra a principios de siglo, hubiera discurrido entre sesiones de gala, estrellas invitadas, reuniones sociales.....
Hacer esto hoy, crear un festival del cine hoy, con una estructura como la descrita, resulta anacrónico y hiere la sensibilidad menos cultivada.
En esta misma línea, creo que mantener un festival de este tipo por la propaganda que pueda reportar a nuestra ciudad es confundir la naturaleza del Festival y sus fines.

Festivales de España.

El tema ha pasado por la encuesta sin pena ni gloria: No ha suscitado polémica alguna.
El hecho de que ante una protesta colectiva del vecindario de la plaza del 18 de Julio se decidiera llevarlos a local cerrado, de menor aforo y de entradas no populares, es una prueba más del error en la apreciación de la naturaleza de los mismos.
Si hablamos del Festival del Cine como manifestación eminentemente cultural y por lo mismo de alcance popular, ¿qué diremos de unos festivales que se crearon para hacer llegar al pueblo espectáculos que por su costoso montaje le eran inaccesibles?.
La decisión que se tomó en su día y la persistencia en mantenerla año tras año, es algo que produce asombre e indignación.

Cierre del balance.

Alguien dice en la encuesta al hablar del juego, que San Sebastián tiene urgente necesidad de liberarse de un particular complejo de quietismo e inferioridad. El que las previsiones de nuevos alojamientos hechas el 62 no se hayan cumplido o el hecho de que haya fracasado el intento de constitución de un patronato de congresos no son muestras precisamente de dinamismo o altanería.
Además de quietismo existe en nuestra ciudad una falta de toma de conciencia con el tiempo actual y su problemática: el hecho de que durante varios años Festivales de España haya sido asumido or la Quincena Musical no sólo en fechas, sino en precios, o la orientación dada al Festival del Cine indica claramente una falta de sensibilización con la problemática social y cultural de hoy.
Asimismo la ausencia de coordinación entre los diversos grupos promotores del veraneo donostiarra deja poco lugar a dudas; el espectáculo de una multitud de festivales y acontecimientos de todo tipo, de dudosa calidad e interés alguno de ellos, en competencia incluso de horario en la programación, es buena prueba de lo que venimos diciendo.
Podríamos hablar también de un falso pietismo que hace que temas como el juego o la vida nocturna sean temas desterrados de nuestro horizonte empresarial o simplemente cívico. Sin embargo, el setenta por ciento de la clientela de los casinos franceses habla español; y no hace falta salir de la provincia para encontrar una vida nocturna de mayor aliciente que la ciudadana.

AGUIRRE

martes, 2 de enero de 2018

Ahora que estamos solos (II)

LA VOZ DE ESPAÑA.
02 de ENERO de 1968
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Festival del Cine

La organización opina que el Internacional de Cine es un magnífico vehículo publicitario : San Sebastián suena en el mundo entero los dís del festival. Esto que acerca a los quince millones de pesetas, sin contar radio, televisión ni cine, le cuesta a la ciudad tan sólo dos millones y medio.
La opinión pública admite este hecho. Hay quien opina, no obstante, que no es honesto invertir para obtener ingresos, cuando no se pueden satisfacer necesidades públicas elementales. Por otra parte, se pone en duda la conveniencia de una publicidad de tal magnitud cuando se carece de "stocks" en los alojamientos.
La organización hace hincapié en que el festival no es una manifestación que se monta para que lo pase bien el pueblo. Es, añade, como una exposición para la industria y la prensa, que también puede contemplar el no especialista.
Aquí la opinión pública está en desacuerdo total con la organización. se admite no sólo que el festival es clasista, sino incluso inoperante e incapaz de llevar a cabo una auténtica labor de cultura popular.
Es decir, se discute la esencia misma del festival: se cree que el festival debe ser un medio de profundización, análisis e información de un fenómeno cultural. Y la cultura es de todos.
Se señala, finalmente, que la falta de interés del pueblo donostiarra por el mismo se debe a esta orientación clasista.

Festivales de España.

Los Festivales de España no tienen proyección popular en la ciudad. Las entradas son caras y su número muy limitado. Es un tema viejo, comenzó al abandonar el escenario de la Parte Vieja y trasladarse al Victoria Eugenia. El Consejo de Trabajadores entrevistó en septiembre a Fraga Iribarne, quien dio esperanzas de traer una carpa gigante para el próximo verano. El Ayuntamiento anda tras soluciones estables como la de cubrir la plaza de la Trinidad. Algunos sectores piensan que la Comisión de Cultura debiera recibir más apoyo financiero del que recibe, dado que se emplean cifras importantes en espectáculos de menor importancia.

Otros espectáculos.

Los fuegos artificiales gozan de gran popularidad. Su coste llega al millón de pesetas del que se cubre 600.000 con la propaganda de altavoces y entradas. Para el año próximo se da por segura la reedición del espectáculo y una disminución en el precio de las localidades.
Luz y Sonido, del 15 de agosto, tiene una numerosa asistencia y produce unos beneficios del uno por mil. Se piensa preparar un espectáculo sorprendente para el año próximo, constituirlo en el eje de todas las actividades del verano, convertirlo finalmente en el suceso más importante de la Europa turística. Estas declaraciones oficiales, verdaderamente asombrosas, no han merecido ningún comentario en la encuesta.
El torneo de fútbol Ciudad de San Sebastián conoció en su segunda edición un déficit considerable, superior al del 66. Las pérdidas afectan seriamente las arcas de la Real. Se proponen diversas soluciones como venta de bonos durante el invierno y ayuda de las entidades que se benefician del fútbol.
La temporada taurina se estima como buena en su conjunto. Otra cosa es el análisis de sus partes: temporada corta con plaza cerrada en Ascensión, Corpus, San Pedro y Santiago.
El I Rallye de Coches de Época no tuvo la popularidad deseada, pero parece que se volverá a celebrar en espera de una mejor acogida.
El Real Club Náutico está satisfecho de sus numerosas actividades veraniegas, entre las que destaca el Campeonato de España clase vaurien. A su apretado calendario calendario velero une el campeonato de esquí acuático, el de pesca de atún, pesca a la cacea y XXVI vuelta a la bahía. El campeonato de motonáutica celebrado en el río Urumea, hace pensar, una vez depuradas sus aguas, en la posibilidad de una nueva magnífica pista.
Regatas y tamborradas siguen en la complacencia de todos, siendo espectáculos de profundo arraigo.
El desfile de carrozas está a falta de renovación en juicio de sus promotores: estiman que resulta caro y que quizás no merezca la pena mantenerlo. El tema no suscita comentario en la encuesta.
El Festival Internacional del Folklore no tiene audiencia: este año presentó más conjuntos, de verdadera calidad todos ellos, sin que lograra atraer la atención.
La Exposición de Artesanía Viviente no contó con los visitantes que hubiera sido de desear. las partidas de ajedrez viviente tienen una audiencia distinta al ser transmitidas por televisión.
El Premio de Pintura Vasca anda en vías de renovación. Se habla de hacerlo extensivo a todos los artistas, sin limitaciones de origen y de la creación de una bienal del arte vasco.
Los Congresos que se anuncian para el 68, son : Centros de iniciativa y turismo; bancos de pruebas de armas de fuego; cine y televisión; gastronomía, ferrocarriles. Ha fracasado el intento de constituir un patronato de congresos.
La temporada teatral, finalmente, presenta un descenso en el interés del público, con la consiguiente repercusión en la contratación de las compañías. Se estima que el número de compañías es grande, pero se interroga sobre la oportunidad de las obras y de los actores. Se echa de menos en la cartelera nombres nuevos de autores y de actores.

AGUIRRE

Ahora que estamos solos

LA VOZ DE ESPAÑA.
02 de ENERO de 1968
El 5 de diciembre comenzaba UNIDAD el anunciado examen de conciencia, bajo el título genérico de "Ahora que estamos solos". En él se proponía enfrentarse con los problemas y realidades del veraneo donostiarra. Partiendo del hecho de que San Sebastián es una de las ciudades más bellas de España, se preguntaba UNIDAD si la ciudad cumplía con su función turística.
Queremos hacer un resumen de la encuesta.

Alimentación.

La vida sube en verano y luego ya no baja. En todo caso vuelve a subir en diciembre, el mes más caro del año en lo que a alimentación se refiere. El problema tiene dos vertientes: la cesta de la plaza y los establecimientos de hostelería.
De febrero a septiembre la plaza subió un 5 por 100. Junto a este hecho se da el siguiente: los alimentos baratos no los quiere nadie. Por eso urge la tarea de educar al ama de casa, de enseñarla a comprar: no siempre lo mejor es lo más caro.
La misma subida se advierte en los establecimientos de hostelería: en los bares, cafeterías y restaurantes. El motivo es idéntico: la asidua demanda de platos caros, el desuso de los menús de platos de segunda que constituían hace unos años la carta más normal.
Se llega a la conclusión de que somos una horrible sociedad de consumo en donde lo barato se desecha, sea bueno o malo. La solución ha de venir de una sabia reeducación del ama de casa para comprar lo bueno cuando esté barato; de una vuelta en el cliente de bar o restaurante para consumir platos menos costosos del menú.

Turismo.

Los hoteles guipuzcoanos han trabajado con la misma intensidad que en años anteriores. En la ciudad aumentó el turista nacional. Cada vez se hospedan en mayor número de casas particulares. Desciende la utilización del restaurante, aumenta la venta en el supermercado.
En Guipúzcoa entra mucho turista pero sale enseguida. El turista que nos visita gasta poco: viene organizado desde su origen y es poco adinerado.
El principal atractivo del turismo son las playas: San Sebastián, Zarauz y Fuenterrabia. El interior no se visita, con excepción de Loyola. El arte no cuenta apenas. La ciudad de San Sebastián presenta unos atractivos que no subyugan en lineas generales al extranjero. Quizás habría que exceptuar el Festival de Cine, el de Jazz y el del Folklore. También le interesan los fuegos artificiales, el remo y los deportes vascos. El turista extranjero, finalmente, continúa quejándose de falta de salas de fiestas a tono con las de su país.
En un plano distinto se echa de menos una coordinación eficaz entre la capital y los pueblos. Se indica la conveniencia de hacer un turno de festejos de modo que no coincidan los de una localidad con otra. Asimismo se señala la posibilidad de programar grandes espectáculos con la adhesión de diversas poblaciones. Sería conveniente también organizar viajes especiales durante los días que se celebren acontecimientos turísticos en los pueblos. En general, se llega a la conclusión de que falta mucho por hacer en lo tocante a la colaboración con la provincia.

Festival de Jazz.

Un Festival que conoce el éxito en su segunda edición: más de mil asistentes en cada sesión, casi paridad entre ingresos y gastos. Para el año próximo se va a incrementar sustancialmente el presupuesto con vistas a convenir la manifestación en el Festival de Jazz de España. Con este incremento, la ayuda de los comercios de la ciudad, la ayuda de la Administración central y una propaganda más eficaz se quiere cubrir la ambiciosa meta. Algunos sectores, no obstante, preferirían un festival de música ligera a uno de jazz. También se propone encauzar el presupuesto de este Festival hacia la promoción del folklore nacional. Las voces discordantes son pocas y aducen razones de escasa monta. (......)

lunes, 1 de enero de 2018

Luces de Navidad y otras luces

HOJA DEL LUNES.1 de ENERO de 1968

Luces de Navidad y otras luces.


Cuando vemos las grandes iluminaciones y los no menos grandes árboles de Navidad -o de Noel , si ustedes quieren- con que grandes y pequeñas ciudades engalanan sus calles, plazas y avenidas con motivo de la época navideña y de Año Nuevo, nos da pena contemplar la modestia con que San Sebastián engalana las suyas.
Digamos que la discreta iluminación indirecta que lucen el Monte Urgull, la Casa Consistorial y la fachada principal de la Catedral del Buen Pastor los sábados, domingos, días festivos y sus vísperas constituyen un tan a favor de nuestro Ayuntamiento. Elogio se merece, también, el "belén" de la Plaza de Guipúzcoa, por lo original del mismo y el poético marco en el que se desarrolla; pero se nos antoja que eso no es mucho para una ciudad como la nuestra. Tanto más cuanto que otros años se prodigaron más iluminaciones y se izaron, no sólo en la Plaza de España, sino en diversos otros lugares de la ciudad, árboles navideños, más o menos grandes o pequeños, que, digan lo que quieran, hacen tan bonitos y hasta un tanto entrañables aquellos en los que, de noche, rompen con las luciérnagas  de sus temblorosas y polícromas lucecitas la lobreguez habitual de determinados ámbitos urbanos.
No quiero, deliberadamente, hablar de las ciudades extranjeras en las que, en razón de estas fiestas, el derroche de luz y el prurito y alarde decorativos de sus arterias nos parecerían aquí exagerados, con este absurdo concepto de austeridad en los gastos que nos ha invadido de unas semanas a esta parte, ahorrándonos, como vulgarmente se dice, el chocolate del loro. En tanto, Guipúzcoa se ha permitido el lujo de jugarse a la lotería de Navidad por el orden de los cien millones de pesetas, cuando con solas cien mil o doscientas mil San Sebastián, la capital de todos los guipuzcoanos, podría estos días resplandecer como el sol. ¡Qué se vea en algo rutilante que somos los de la renta "per cápita" más alta!
Tanto mal hay en el despilfarro como en la tacañería. Una ciudad tiene el deber de ser y de mostrarse alegre, sobre todo, en las fechas, efemérides y circunstancias que así lo requieran. Una ciudad triste es una ciudad enferma y debe medicinarse. La alegría de las ciudades es signo de salud. Los niños deben acostumbrarse, desde su más tierna infancia, a tener de la ciudad un recuerdo fantástico, centrado en determinados días, horas, ámbitos y circunstancias. Los fuegos artificiales, por ejemplo, no son una tontería. La misma Feria de Santo Tomás podrá haber decaído mucho y, sobre todo, haber cambiado de fisonomía; pero, una vez al año aunque no haya más que ofrecer a la pública expectación que la famosa "chistorra", los "chilibitos", algunos capones bien cebados y un "chancho" morrocotudo, fuera de serie, contribuye a que esa fecha y esa fiesta sean esperadas con cierto anhelo por de criaturas y de padres gustosos en alegrarse en la ingenua e ilusionada alegría de sus retoños.
Creo haber dicho en más de una ocasión que no ya la iluminación e iluminaciones, sino el alumbrador general de nuestra ciudad es más bien mortecino, aunque muy equitativamente distribuido. No sucede aquí lo que en otras ciudades,  cuyo centro resplandeciente contrasta con la penuria de luz de sus barrios más o menos excéntricos; pero el hecho es que aquí resplandeciente, por decirlo así, no hay nada; excepción hecha de la iluminación de la playa los días veraniegos, en los que no creemos vaya a jugarnos una mala pasada el próximo verano eso de la austeridad. Las ciudades, de noche, lo son todo, urbanísticamente consideradas, en razón de su alumbrado público y privado. Hubo un tiempo -lo conocí yo- en que a San Sebastián, como a París, se le llamaba la "Ciudad Luz". Creo que alguno de sus alcaldes, si no a la hora de la muerte, sí a la hora de la siesta repetía a la sazón las últimas palabras de Goethe: "Luz, más Luz".
Así, por ejemplo, esa tristona plaza de Bilbao, ganaría mucho de noche si, además de mejor o más intensamente alumbrada, dejara ver iluminada la parte lateral de su crucero al oriente de la catedral. Con muy poco dispendio, el efecto para quienes llegan por ferrocarril, y pasan por dicha plaza, seria muy otro del mortecino que hoy ofrece.
Esto de la iluminación indirecta de la fachada principal del Buen Pastor me recuerda la desagradable entrevista que tuve con un teniente de alcalde, hace ya una decena de años, aproximadamente, cuando se la propuse, alegando el sombrío efecto que el fondo de la calle de Loyola ofrecía desde la Avenida, arteria por la que transitaba todo el turismo local. Tan no lo entendía el así que, por echar abajo mi idea, no se le ocurrió cosa mejor que decirme que lo mejor que podía hacer esa "birria de catedral", arquitectónicamente considerada, era venirse abajo o derribarla. Hechos posteriores han demostrado que yo tenía razón, y no él,pues, por modesta que sea su arquitectura, la iluminación, directa o indirecta de la torre del Buen Pastor hace su efecto a efectos de la decoración nocturna de la ciudad.
Pero estas ideas suelen abrirse difícilmente camino si no se le ocurre al edil de turno. Hay personas a quienes aceptar ideas ajenas les parece poco menos que humillante. Pero la verdad es que todo grande hombre no lo es tanto por lo que a él se le ocurre cuanto por lo bien que sabe encajar las ideas ajenas o de aquellos que saben lo que se traen entre ceja y ceja, bien sea por su edad, su ciencia o su buen gusto.
UN DONOSTIARRA.

jueves, 7 de mayo de 2015

1 - LA PUERTA DE TIERRA

La Puerta de Tierra, antaño llamada "del arenal" : la entrada de la plaza fuerte de San Sebastián desde los tiempos del emperador Carlos y que desapareció al ser derribadas las murallas en 1864. Ya tenía, tres siglos antes, esas mismas proporciones, a que fue reducida en 1544, por ser antes sus dimensiones excesivas.

Desde su desaparición, ha venido simbolizando la historia del San Sebastián anterior al incendio de 1813, en que feneció su archivo, como si tras ese portalón, hoy infranqueable, quedara encerrada la incógnita de nuestro pasado. Es nuestro deber de donostiarras abrir esa puerta y descubrir aquellas.

Vemo s en la reproducción, a la derecha, el orejón del Cubo imperial, protector del flanco del mismo lado, que, a su vez, enfila parte del lienzo meridional del recinto: la cortina entre el Cubo imperial y el baluarte de San Felipe. En esta cortina el empaque municipal inscribió el rótulo, legible en la foto : "Ciudad de San Sebastián, Capital de Guipúzcoa", al recobrar la calidad que le había sido arrebatada diez años antes. Sobre la puerta un recuadro vacío, en el que fueron picadas en 1794, las armas reales labradas en piedra, que se leía : "Philipo II Hisp. Regi S.P.Q.  Easonensi decavit 1577".

El suelo de toda aglomeración urbana se eleva, poco a poco, con el tiempo; mucho más cuando una hecatombe, como la sufrida por nuestro pueblo a comienzos del siglo XIX, la convierte en escombros.Así, vemos en alguna bodega el pavimento de las viejas calles donostiarras. La demolición de las murallas causó análogo efecto en la parte exterior. Por ello, al excavar el suelo construyendo el evacuatorio del Boulevard, se descubrieron las losas y el lucero bajo, que, en la foto, aparecen entre los machones del puente levadizo

(TRISTÁN DE IZARO- (RECUERDOS DE NUESTRA CIUDAD))

jueves, 5 de diciembre de 2013

CALLE DE ANDIA

Domenjón González de Andía, hijo de la villa de Tolosa , fue en su tiempo de los personajes más importantes de Guipúzcoa. Don Juan II le hizo gracia del oficio e Alcaldía de Sacas y cosas vedadas de la Provincia, merced que renunció en 1475 a favor de ésta. Don Enrique IV le dió privilegio de la Escribanía fiel de Juntas de la misma, que ejerció hasta su muerte; de ocho mil maravedís de lanzas mareantes de por mar y tierra; de otros diez mil maravedís de juro perpetuo de heredad. Fue Coronel de la gente de Guipúzcoa, cuando en el año 1471 entró en Francia a auxiliar a Eduardo IV, Rey de Inglaterra, en la guerra que tenía con Luis XI.

El año 1481, fue comisionado por la Provincia a Barcelona con el objeto de obtener la licencia del Rey para celebrar con el de Inglaterra el tratado de paz y comercio, que se verificó en Londres el año siguiente entre Inglaterra y Guipúzcoa.

Verdadero patriota, siguió el partido de la Provincia en los disturbios que hubo en ella con motivo de los bandos, y fue uno de los que más trabajaron en abatir la prepotencia de los Parientes Mayores, que asolaban el territorio guipuzcoano.

Murió en 1489, causando general sentimiento en el país.

La fecha del acuerdo de conmemorar este nombre, rotulando con él una calle de la ciudad, es de 12 de Septiembre de 1866.

(D. SERAPIO MÚGICA - "Las calles de San Sebastián. Explicación de sus nombres")