Nuestra ciudad fue una de las más importantes plazas fuertes del norte de España La primitiva cerca y las murallas. El castillo de Santa Cruz de la Mota. El privilegio de las llaves.
Hora es de que hablemos de las fortificaciones de San Sebas tián puesto que nuestra ciudad fue hasta hace poco más de un siglo-hasta el 4 de mayo de 1863- una de las más importantes plazas fuertes del norte de España.
Nos parece exagerado optimismo atribuir a Sancho el Sabio de Navarra en 1150 la construcción del Castillo de Urgull y lo mismo decimos respecto a su descendiente Sancho el Fuerte en 1194. ¿Qué papel iba a desempeñar aquella fortaleza en la estra-tegia defensiva donostiarra si aün habrían de pasar más de cien años hasta que se generalizase en Europa el uso de la artillería?
Se suele alegar en apoyo de la existencia del castillo de la Mota en el siglo XIII cierto sello de la ciudad que pendia de un documento fechado en 1297, sello al que se considera fidedigna imagen de aquella fortaleza... olvidando que es idéntico al que por esa época tenían muchas ciudades españolas.
Creemos más puesto en razón y adaptado a las circunstancias topográficas de San Sebastián que en lo alto de Urgull y hasta bien entrado el siglo XIV a lo sumo habria una atalaya y que la torre, torreón o fuerte protector del pequeño núcleo urbano medieval donostiarra, estaria situado en la ladera S.E. del monte dominando los frentes de mar y de tierra y cubriendo con sus fuegos a partir del citado siglo XIV el caserío y el puerto colocados bajo su defensa. Para contribuir a ésta en tiempos an-teriores al empleo de la pólvora fue construida y esto bien pudo ser en el reinado de los Sanchos de Navarra-la primitiva cerca o recinto amurallado... que no sería inaccesible puesto que las Ordenanzas Municipales de 1489 multaban con trescientos maravedis ka quien sea osado de salir o entrar en la villa por en-cima de la cercas. No obstante esta fragilidad había servido en 1476 para frenar a las tropas del francés Amán de Labrit y sirvió en 1512 para que los donostiarras se opusieran a las exigencias de rendición conminados por el Condestable de Borbón.
Aquella cerea rudimentaria que correspondia a una población menor de lo que hoy conocemos como Parte Vieja de la ciudad comenzaba donde en la actualidad está el Convento de Santa Teresa y por la calle del Campanario se dirigia hacia la del Puyuelo Alto donde había un torreón; de aqui seguía hasta la actual plazuela de Lasala en cuyo angulo S.O. había otro to-rreón; en él doblaba y por el solar de lo que hoy es Teatro Prin-cipal llegaba, siguiendo Embeltran, hasta Narrica en cuya es-quina se levantaba la casa-torre de Engómez o del Preboste. De aquí seguía por San Juan hasta el actual Mercado de la Brecha donde doblaba para llegar a la plaza de Zuloaga frente al Mu-seo de San Telmo. Desde aqui hasta Santa Teresa un lienzo, pe-gado a la ladera del monte, completaba el recinto del San Se-bastián medieval.
Cuando la línea del Bidasoa se convirtió en «frontera de ten-sións creció la importancia estratégica de Fuenterrabia y de San Sebastián, Los monarcas urgieron la adecuación de las de-fensas a los medios ofensivos de época y San Sebastián respon-dió gastando de sus caudales lo que tenía y en ocasiones lo que no tenía, esto es entrampándose para mejor cumplir la voluntad del Rey y por ello poder ser en esta parte de la penin-sula el cerrojo de España».
Puede decirse que es a todo lo largo del siglo XVI cuando se construyen las fortificaciones donostiarras; primero en 1515 bajo la dirección de Pedro Navarro, luego con arreglo a los pro-yectos del famoso ingeniero militar don Gabriel Tadino de Mar-tinego más conocido como El Prior de Barletas.
Asi fueron levantándose, con sus 32 pies de espesor, las mu-rallas del Frente de Tierra y en medio de ellas el Cubo Impe-rial que defendía la entrada principal de la ciudad teniendo a uno y otro extremo del gran lienzo los fuertes de San Felipe y Santiago, limites frontales de aquella colosal obra de arquitec-tura militar extendida a lo largo de lo que hoy es Alameda de Calvo Sotelo desde el Mercado de la Brecha hasta el Ayunta-miento
Más tarde se completaron las murallas del frente de la Zu-rriola y las del Puerto teniendo éstas una salida o portalón que fue con la Puerta de Tierra los dos únicos accesos que, en 1550 cuando ya puede considerarse estructurada la defensa del re cinto donostiarra, hubo en la entonces villa.
En uno de ellos en la Puerta de Tierra el Municipio ejer-cia por concesión de Felipe II el privilegio llamado de elas Ilavesa consistente en que a las siete en invierno y a las diez en verano uno de los Alcaldes asistía al cierre de la Puerta para comprobar si ese acto rutinario había sido ejecutado concienzu-damente por el representante de la autoridad militar.
La exigencia de este derecho por parte de la Ciudad dio lugar. a comienzos del siglo XVIII, al enfado de un Comandante Ge-neral quien prohibió que se corriesen toros en la Plaza Vieja o de Armas que por estar contigua a la muralla dependia del fuero de guerra. Los regidores donostiarras escribe José Be-rrueze en San Sebastián. Itinerario pintoresco a través de su Historia dieron donosamente la répica al malhumorado ges-to del militar acordando construir la Plaza Nueva después de la Constitución y hoy del 18 de Julio para celebrar en ella los festejos taurinos y para albergar bajo sus arcos a los vende-dores de verduras, carne, leche, etc., que hacian su comercio en distintas calles de la ciudad... La Plaza Nueva se hizo en 1722, según plano de Hércules Torreli, siendo mercado público hasta 1872. Estaba presidida por el Consistorio de estilo barroco y su cuadrilátero fue escenario de todos los grandes acontecimientos que duraron dos siglos vivió la ciudads. y de las corridas de toros añadimos fiesta a la que desde antiguo fueron muy aficionados los donostiarras.
Pero volvamos a las fortificaciones: en 1530 se ordenó la construcción del Cubo del Castillo de Santa Cruz de la Mota con capacidad para el emplazamiento de diez o doce cañones.
Las obras se hicieron con bastante rapidea siendo sete Cubo el núcleo central del sistema defensivo donostiarra en torno al cual y hasta comienzos del siglo XIX fueron aumentando y per-feccionándose las fortificaciones del Monte Urgull a medida y en proporción a como lo hacían las armas y técnicas guerreras.
Declarada esa fortaleza «Monumento Arquitectónico-Artísti cos por Real Orden de 1925 y cedida por el ramo de guerra al Ayuntamiento de San Sebastián, éste la ha convertido en un bello parque público y, con ocasión de las Fiestas Centenarias, restauró en 1963 algunas partes del antiguo castillo instalando en él un Museo de la Ciudad.
LECTURA
"En la cumbre y laderas de la montaña, en un principio denominado de "la Mote" y posteriormente "Monte Orgullo siglo XVIII- y "Monte Urgull" siglos XFIII y XIX, se levantan las obras regularmente conservadas, de lo que fue Costillo de Santa Cruz de la Moto: Hutorias exteriores de refuer zoenclavadas en posiciones estratégicas hábilmente aprovechudas; Corti nas de untiguos recianus de los siglos XVI y XVII, con sus correspondientes Cubos: Caminos de comunicación: Puertes fuertes, etc. Obres que constitu ven un complejo sistema defension del Monte y la ciudad de San Sebastián, enya impresión se advierte en los avanens técnicos de la fortificación desde le inicial época de las obras partiendo del siglo XIF, y sin antes en algunas secciones del Castillo de la Cruz, que as combinan, aprovechan o superpo nen con las fábricas de los siglos posteriores, lus almhartadas del siglo XVII. pars terminar con las obras de refuerzo, almacenes de pólkura, etc., del glo XVIII y las Baterías actuamaindas de Ingenieros, etc., de fines del ci indo siglo y privera mitad del XIX.
De esta complejidad, nace el atractive de su mayor interés térmien e hi tirico, purs lus fortificaciones de Sus Sebastida presentan claros ejemplos del sistema denominado: "Fortificación Permanente Abaluartada, con cuyns muestras le fortificación española se anticipa a los sistemas de la francese Tal os al caso concreto del hurnabeque de San Carlos hoy demparecida con la demolición lumentuble de 1863, que presentaba una concepción del "atensando", que inspiraria al cólebre Puzun, ingeniera del rey Lais XIII.
de Francia, y posteriormente al genio universal de la Fortificación Abaluar toda, Sebastián Le Prétre, Señor de Vauban y Mariscal de Francia, con Luis XIV,
Sin duda alguna, las fortifienciones de San Sebastián son en estos espec tos, precursoras de la Edad de Oro de la Arquitectura military fundamen sales argumentos para su mejor eunucimiento. Además, trabajaron en fábricas otrezaron sus proyectos hombres de sulla singular como Pedro Na varro, Conde de Oliveto, que primero al sercicio del Rey Católico, y despa al coer prisionera de los franceses en la intalla de Révann, al servicio de éstos. giden enseñar las primeras aplicaciones de la artilleria en las plazas y su instalación en la murallas y torres. Pedro Navarro, según documentación existente en al Archivo General de Simancas (Falladolid) trase la planta de la "Nueva Ciudad de San Sebastián. Posiblemente son rayos los Cabos de los Hornos y de Amezquita, y donde luego su proyecto comenzó a ser llevadu a la práctica en 1516, continuéndose hasta 1542, sunociéndose como mas de los ingenieros que realizaron los primeros trabajos del recinto o ciudadela, a Diego de Vera, Y Tiburcio Espanochi, cilebre ingeniero de Felipe II, que primero en el Caribe, trabajando en lus fortificaciones de Puerto Rico -Cas tillo del Morro y la Real Fortaleza en La Habana, en el Castillo igual mente denominado del Morro, y en la Fueras Vieja, on Cartagena de In dias, etc., regresará a España para proseguir en las de San Sebastián.
De Espanochi es la Curtina que asnia y todacie se aprecia, la Puerta del Mar-recién descubierta en los muros del muelle con el entonces Torreón de Santa Claru después Bateria, y seguin por debajo del Castillo hasta le Plataforme de San Telmo
Esta Cortina se advierte hoy en el Sector del musile, bajo el Paseo que se denosino de los Cures", presentando las caracteristicas "torres cuadradas". nun in plataforma para formar la "Puerta de entrada al Castillo", y la torre cubo de remate paru engaraar con la Cortina aseandente que lleuren In Ba teria de Santa Clara, y por la de Ju Reina y bajo el Castillo, terminará en la Bateria de San Telow. La obra de descombro que se realiza actualmente, ha dejado yu al descubierto esta fábrica que, acuss, en efecto, la transforma-ción o reparos hechos en siglos posteriores
A Espanochi, Jerónimo de Soto, etc., seguirá uns considerable relación de ingenieros militares de los siglos XVII y XVIII, cuya actividad está alcance de los trabajos históricos, conocer
Del primitisu sistema defensivo, subdividido en los sectores bien deter minados, el Freate de Tierre y el Monte de In Mota o Urgull, sólo quedan hoy, en gran parte arruinadas, las del Monte. Las principios tácticos defen sless de ambos frentes, guaalan no obstante su prosimidad y dependencia para la Ciudad, de cierta antonomia que seccianoba la organización, k el punto de cuntar durante los siglos XVII y XVIII de Gobernadores en cierto modo independientes. Ello ocasionaba muchos proyectos y planes ofirmati tos de negación, en cuuno al orden de preferencia en la valoración del Sector y pintorescos lances en la formaliserinin de los trabaja. Durante el siglo XVII, los pleitos y contrasentidos paru beneficiar ora in Ciudad o el Monte son abundantísimas, y su noticia se guarda en los expedientes del ci rado Archiou de Simancas; a estas disputas no escuparán con los ingenieros militares, los Gobernadores, los vecinos de la Ciudad, religiusas y Ayunta miento. Tode una historia interna de útil conocimiento en los estudios de lu fortificación de San Sebastián,"
JUAN MANUEL ZAPATERO .-"Memoria del Reconocimiento de las Fortificaciones de Urgull (1962)
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